Según la EMG (Estudio General de Medios) internet ya está a la altura de la audiencia de la prensa escrita. La penetración de internet es del 36.8% de la población, mientras que la de la prensa es del 38.8%. Es decir, solo a dos puntos cuando hace solo 6 meses estaban a 5.5 puntos.
Estos valores son la media de la población española, pero como bien dice Julio Alonso en su blog: el holandés medio tiene un pecho y un testículo. Y como no he visto nunca una persona así, no me fío mucho de las medias.
Así, hay 2 segmentos de la población en los que internet supera ya a la prensa:
- para el tramo de edad de 14 a 44 años, internet es mayoritario con casi un 20% más
- el público femenino ya utiliza más internet que la prensa por 3 décimas
Y por la evolución que ambos medios tienen, es más que probable que cuando termine el año, internet habrá superado a la prensa. Además, para el caso de los menores de 24 años, internet ya supera a todos los medios salvo a la televisión.
Pero lo realmente importante de todo esto, es que todos estos datos empiecen a mover las neuronas de aquellos anunciantes que siguen sin ver clara la opción de internet. Más aun, aquellos que no se creen las estadísticas de visitas en la red y sin embargo, se creen las de la televisión, cuando unas están basadas en el uso de millones de usuarios, mientras que las de las televisiones se basan en tan solo 13.000 personas.
Es un tema de vital importancia si analizamos cómo y cuanto se invierte en cada medio. Según el Informe Anual Sociedad de la Información en España de 2009 de la Fundación Telefónica, en España el porcentaje de gasto de publicidad en televisión o en prensa es mucho mayor que el porcentaje de tiempo de uso, mientras que para sectores como la radio e internet ocurre todo lo contrario.

Podemos decir entonces que realmente internet, de momento, está infravalorado a pesar de que la inversión crece a ritmos altísimos cada año. En países como EEUU, estos valores son mucho más parejos como podemos ver en dicho informe y sin duda, vamos en la misma dirección.