El equipo de diseñadores y profesionales de la imagen Barcelona Sonora han ideado la creación del Disco Pirata, un recopilatorio de bandas que publican su música bajo licencias Creative Commons “permitiendo la descarga, la copia y la distribución de su obra de forma gratuita y sin interferencias de ninguna entidad a la que ni pertenecen ni quieren pertenecer”.
El tracklist con los respectivos Myspaces o webs de las bandas del disco: #1 La Olla Express #2 Kayo Malayo #3 Los Sundayers #4 Pacotiempo #5 Ciervo #6 Duo Cobra #7 Projecto Mourente #8 Orxata Sound System #9 Fanny + Alexander #10 Pisu
Se podrá escuchar y descargar desde la web del proyecto a partir del 1 de mayo en la web http://barcelonasonora.org. Ahora mismo solo están 3 grupos subidos a la web.
El proyecto nace debido al gran número de licencias Creative Commons que existen en España, tanto musicales como de otros diferentes artes culturales. De hecho, España ocupa la primera posición del ranking mundial en la adopción de este tipo de licencias por volumen y la segunda por cantidad de licencias en función de la población.
Este sistema puede presentar ventajas claras no solo para los creadores noveles, sino también para artistas conocidos, como el caso del libro del Enrique Dans, el cual se puede comprar en papel por unos 20€ por quien desee pagarlo y sin embargo tiene licencia CC que permite su libre distribución (quien quiera más información sobre ello que lea este par de explicaciones I y II). El objetivo, en resumidas cuentas es que la cultura pueda llegar a todo el mundo. ¿Qué ventaja saca Enrique por poner licencia CC en su libro? Que alguien que no lo fuera a leer por no pagar los 20€ (por la razón que sea) lo lea y cómo Enrique confía en hacer un buen trabajo, sabe que ese lector hablará sobre el libro a sus conocidos, aprenderá sobre temas relacionados, … un circulo que terminará inevitablemente en nuevos compradores que incluso podían no saber ni de la existencia del libro. Es decir, se potencia lo que realmente importa a un consumidor: el contenido.
A pesar de ello, nuestro Ministerio de Cultura publica en el informe El Libro Electrónico que las licencias CC “son contraproducentes para el futuro de la industria editorial en general y para los autores en particular” incluso cometen la barbaridad de dudar de su legalidad puesto que “hay determinados derechos cuyo ejercicio sólo corresponde a las entidades de gestión”. Es decir, haga lo que haga un creador, la SGAE tiene que cobrar. Poner una licencia CC no es regalar tu trabajo y por supuesto, si yo creo algo y yo lo quiero así, ninguna entidad de derechos de autor debe cobrar por mi trabajo. ¡Qué tristeza, el Ministerio de SinCultura! Hay un dicho que dice: es mejor cerrar la boca y parecer tonto que abrirla y confirmarlo.
Mientras países como Brasil o India se convierten en impulsores del movimiento Open Source lo que les está permitiendo acercarse a los líderes en tecnología mundial y tener un crecimiento industrial que ya nos gustaría a nosotros, nuestros dirigentes no se enteran de nada mientras se llenan la boca con expresiones cuyo significado desconocen como “cambio del modelo productivo”. Y más patético es la situación al ver que la ciudadanía sí que lo apoyamos.
Pero para no terminar negativamente, hay que reconocer que no todo depende del Gobierno o de las leyes y, al menos por el momento, sin su apoyo aparecen iniciativas como esta relacionada con la música, Guifi.net en el entorno de las redes wireless o EyeOs en los sistemas operativos y el cloud computing.






The Three Generations - Pillage
28 de April de 2010, 12:52 | 



